Saltar la navegación

1. Planteamiento (Fase 1ª: motivación)

0. Introducción: la dimensión meta-didáctica de estas dos sesiones

Como docentes experimentados, diseñáis continuamente situaciones de aprendizaje para vuestro alumnado: secuencias de actividades, proyectos ABP, tareas complejas, … A lo largo de vuestra trayectoria profesional, habéis desarrollado un conocimiento didáctico valioso, muchas veces implícito, sobre qué funciona en el aula, cómo secuenciar contenidos, cuándo proporcionar apoyos y cómo evaluar procesos complejos. Sin embargo, no siempre resulta sencillo sistematizar y explicitar ese conocimiento bajo un marco coherente que integre los elementos que la investigación educativa (manifiesto) ha identificado como esenciales para el aprendizaje profundo: contextualización, andamiaje metacognitivo, evaluación formadora, criterios explícitos, trabajo con modelos y, más recientemente, integración ética de la inteligencia artificial generativa como asistente en el diseño didáctico.

Estas dos sesiones formativas tienen una peculiaridad: son en sí mismas un REA que muestra cómo diseñar REAs. Esta dimensión meta-didáctica es pedagógicamente intencionada: vais a experimentar como estudiantes la misma estructura, las mismas fases, los mismos andamiajes y las mismas estrategias de evaluación formadora que, luego, podréis diseñar para vuestro alumnado. 

En concreto, estas 6 horas presenciales estarán estructuradas según el modelo de secuencia didáctica en 6 fases adoptado por los Recursos Educativos Abiertos (REA) de Andalucía, inspirado en el ciclo de aprendizaje experiencial de Kolb (1984) y en el Modelo 5E (muy próximo a las 6 fases del REA) propuesto por Bybee (1997, 2022).

Como documenta García Pérez (2022), la adaptación de la Consejería de Educación amplía el ciclo original de Kolb añadiendo dos fases previas (Motivar y Activar) y una fase final metacognitiva (Concluir), creando así un modelo de seis momentos secuenciales e interdependientes fundamentado en la psicología cognitiva:

  1. Motivar: conectar con la experiencia real, generar interés, explicitar objetivos y criterios.
  2. Activar: recuperar saberes previos pertinentes que actúan como anclaje cognitivo.
  3. Explorar (“exploraciones concretas” de Kolb): investigar, descubrir, trabajar sobre situaciones significativas con los conocimientos que ya se poseen.
  4. Estructurar (“observación reflexiva” y “conceptualización abstracta” de Kolb): sistematizar, formalizar, conceptualizar los nuevos aprendizajes con andamiajes explícitos.
  5. Aplicar (“experimentación activa” de Kolb): transferir lo aprendido a nuevas situaciones, construir el producto final de forma secuenciada.
  6. Concluir: sintetizar, reflexionar metacognitivamente, autoevaluar el proceso y proyectar aprendizajes futuros.

Así pues, mi propuesta para estas dos sesiones es que diseñéis un borrador de situación de aprendizaje completa que integre los elementos pedagógicos esenciales que aparecen representados visualmente en la portada de este REA: metacognición (toma de conciencia sobre el propio proceso de aprendizaje), andamiaje educativo (apoyos temporales que facilitan la autonomía progresiva), listas de cotejo (criterios de realización para la autorregulación), feedback (retroalimentación formativa continua), evaluación formadora (donde el alumno se apropia de los criterios y autorregula su aprendizaje) y, transversalmente, integración funcional de IA generativa como asistente en la planificación didáctica.

1. Planteamos el reto

Infografía que identifica los elementos fundamentales del reto
Infografía de elaboración propia realizada con Perplexity (2026). Tu reto (CC BY-NC-SA)

El objetivo final (ambicioso) es que en estas 6 horas (dos sesiones de 3 horas cada una) dispondréis de la información y herramientas para esbozar una situación de aprendizaje completa.  No se trata simplemente de “rellenar una plantilla” de programación, sino de construir una experiencia de aprendizaje estructurada que integre teoría pedagógica, conocimiento didáctico del contenido y conocimiento de vuestro contexto educativo específico. Este diseño no será un ejercicio teórico desconectado de vuestra práctica real, sino una herramienta funcional y transferible que sistematiza vuestro conocimiento didáctico bajo un marco pedagógicamente fundamentado.

Se trata de poder explicar con precisión por qué diseñas como diseñas, de fundamentar pedagógicamente tus decisiones didácticas, de compartir con tu departamento un modelo común que facilite el trabajo colaborativo y, sobre todo, de proporcionar a tu alumnado experiencias de aprendizaje donde sepan en todo momento qué se espera de ellos, cómo pueden autorregularse y qué criterios definen el éxito. Este REA formativo será tu herramienta para ese cambio.

2. Estos serán tus logros

Vuestro diseño didáctico basado en la evidencia incluirá los siguientes elementos interrelacionados:

Un reto o pregunta motriz auténtica

Conectado con situaciones reales o verosímiles del alumnado, que movilice aprendizajes funcionales y competenciales. Como señala la literatura sobre ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), el reto debe ser significativo: el alumnado debe poder responder convincentemente a la pregunta “¿Para qué me sirve esto en mi vida real?”

Una secuencia didáctica estructurada en 6 fases

Cada fase con actividades concretas, tiempos estimados y objetivos pedagógicos explícitos. Esta secuenciación no es arbitraria: responde a cómo funciona el cerebro cuando aprende de forma significativa y duradera (activación de conocimientos previos, exploración antes de formalización, aplicación para consolidar, metacognición para transferir).

 Andamiajes metacognitivos integrados con la evaluación formativa y formadora

Diseñaréis al menos dos herramientas que funcionan simultáneamente como andamiaje para la autonomía y como estrategias de evaluación. Esta doble función refleja el principio de que “no se puede separar el aprendizaje de la evaluación” (Sanmartí, 2020, p. 10). Las herramientas que podéis diseñar son:

  • Bases de orientación (BO): herramientas de anticipación y planificación que permiten al alumnado representarse el proceso completo antes de ejecutarlo (infografías, diagramas de flujo, mapas conceptuales). Las BO cumplen una doble función pedagógica:
    • Como andamiaje: reducen la carga cognitiva y facilitan la planificación.
    • Como evaluación formativa: implementan la primera estrategia clave de D. Wiliam (2011): “clarificar, compartir y comprender los objetivos de aprendizaje y criterios de éxito”. Al proporcionar una BO, hacemos explícito qué debe hacer el alumnado, cómo y con qué criterios, permitiéndole anticipar el éxito.
  • Listas de cotejo (checklists): instrumentos que explicitan criterios de realización paso a paso. Las listas de cotejo también cumplen una doble función pedagógica:
    • Como andamiaje: guían la ejecución de la tarea, permitiendo la autorregulación procesual.
    • Como criterios de realización en evaluación formadora: permiten al alumnado verificar autónomamente que está cumpliendo cada paso del proceso antes de dar por terminada la tarea. Cada ítem verificable (SÍ/NO) es un criterio de realización que responde a la pregunta “¿he hecho todo lo necesario?”
  • Modelos anotados: ejemplos de referencia deconstruidos para su análisis antes de la producción. Los modelos anotados también integran evaluación formativa:
    • Como andamiaje: facilitan la comprensión de qué es un producto de calidad.
    • Como evaluación formativa: hacen visibles los criterios de calidad implícitos en productos excelentes, permitiendo al alumnado anticipar el nivel de logro esperado (estrategia 1 de Wiliam: establecer y comunicar criterios de éxito).
  • Plantillas de planificación: organizadores gráficos con campos estructurados para guiar el diseño previo a la ejecución. Funcionan como andamiaje que facilita la planificación estratégica y metacognitiva.

Estos andamiajes no son “materiales extra” opcionales, sino herramientas esenciales para facilitar la autonomía progresiva del alumnado.  El andamiaje consiste en proporcionar apoyos temporales ajustados al nivel del aprendiz para que pueda realizar tareas que aún no domina autónomamente. Posteriormente, esos apoyos se retirarán progresivamente conforme avanza. Simultáneamente, como defiende Wiliam (2011), estos instrumentos implementan las estrategias más efectivas de evaluación formativa: clarificar objetivos y criterios, proporcionar feedback durante el proceso y activar al estudiante como dueño de su propio aprendizaje.

Criterios de evaluación formadora: de la evaluación formativa a la formadora

Diseñaréis dos tipos de criterios diferenciados que permiten el paso de la evaluación formativa (el profesor recoge información y ajusta) a la evaluación formadora (el alumno autorregula su aprendizaje):

  • Criterios de realización. Verifican que se han completado todos los pasos del proceso (respuesta: SÍ/NO, Hecho/No hecho). Responden a la pregunta: “¿He hecho todo lo necesario?”
    • Se implementan mediante listas de cotejo (el andamiaje comentado arriba).
    • Permiten la automonitorización procesual: el alumno verifica paso a paso mientras ejecuta.
    • Ejemplo: “He incluido al menos 3 fuentes secundarias académicas” (verificable objetivamente).
  • Criterios de calidad. Evalúan el nivel de logro del producto final (respuesta: escalas de niveles, por ejemplo: Inicial / Adecuado / Avanzado). Responden a la pregunta: “¿Lo he hecho bien?”.
    • Se anticipan mediante modelos anotados (el andamiaje comentado arriba) y se formalizan en rúbricas con descriptores de niveles.
    • Permiten la autoevaluación cualitativa: el alumno compara su producción con los descriptores y se sitúa.
    • Ejemplo: “Pertinencia de las fuentes seleccionadas: Nivel inicial (fuentes divulgativas) / Nivel adecuado (fuentes académicas relevantes) / Nivel avanzado (fuentes de alto rigor con perspectivas diversas)”.

Esta diferenciación es esencial para la autorregulación metacognitiva. Como señala Sanmartí (2020), la evaluación formadora requiere tres condiciones: (1) que el alumno se represente los objetivos, (2) que planifique las actividades y (3) que se apropie de los criterios de evaluación. Los criterios de realización facilitan las condiciones 2 y 3 durante el proceso; los criterios de calidad facilitan la condición 1 (representación del objetivo final) y la condición 3 (apropiación de lo que significa “calidad”).

La conexión entre andamiaje y evaluación formadora es, por tanto, estructural y no accidental: las mismas herramientas (BO, listas de cotejo, modelos, rúbricas) que facilitan el aprendizaje son las que permiten su evaluación autorregulada. Esta es la esencia del diseño didáctico integrado que trabajaremos en estas sesiones.

    Integración de IA generativa como asistente funcional

    Utilizaréis herramientas como ChatGPT, Claude, Perplexity o NotebookLM para generar propuestas de retos, esbozar secuencias de actividades, crear borradores de andamiajes y diseñar criterios de evaluación. Sin embargo —y esto es crucial—, la IA será vuestro asistente, no vuestro sustituto: vosotros pondréis el criterio didáctico experto, el conocimiento de vuestro alumnado concreto, la adaptación al contexto específico y la intencionalidad educativa fundamentada.

    Seguiréis el Marco MIAE (Marco para la Integración de la IA generativa en las tareas Educativas), que establece niveles progresivos de integración de IA desde el trabajo humano puro hasta la IA autónoma supervisada. En mi opinión, el nivel óptimo es el nivel 4: ampliar las capacidades sin sustituir vuestra responsabilidad profesional.

    Infografía con los 5 niveles del MIAE
    Juan José de Haro. Marco MIAE (CC BY-SA)

    Estos logros son herramientas profesionales que pueden transformar tu práctica docente de forma sostenible. No se trata de aprender teoría pedagógica abstracta, sino de sistematizar y mejorar lo que ya haces, dotándolo de estructura explícita y fundamentación didáctica.

    3. ¿Por qué necesitas diseñar situaciones de aprendizaje estructuradas?

    Diseñar situaciones de aprendizaje estructuradas y fundamentadas no es solo una exigencia administrativa derivada de las nuevas normativas curriculares (LOMLOE, decretos autonómicos), sino una herramienta de desarrollo profesional docente con impacto directo en tu práctica diaria y en el aprendizaje real de tu alumnado:

    a) Mejora de la práctica reflexiva (GibbsO. Esteve, Alact: Korthagen) y crecimiento profesional continuo
    Explicitar tu conocimiento didáctico implícito te permite analizarlo críticamente, identificar qué funciona y por qué, y compartirlo con tus compañeros de departamento o de centro. La reflexión sistemática sobre la propia práctica es el motor del crecimiento profesional continuo. Cuando diseñas bajo un modelo estructurado, cada decisión pedagógica (¿por qué esta actividad en esta fase?, ¿qué andamiaje necesita mi alumnado aquí?, ¿cómo facilito la autorregulación?) se vuelve consciente y fundamentada, dejando de ser intuitiva o fortuito.

    b) Impulso a la evaluación formadora: del control externo a la autonomía
    Cuando alumnado y profesorado comparten criterios explícitos desde el inicio del proceso, la evaluación deja de ser opaca y subjetiva para convertirse en una herramienta de aprendizaje. El alumnado sabe qué se espera de él, puede automonitorizarse durante el proceso, solicitar feedback específico y autorregular su aprendizaje. Como defiende Wiliam (2011), la evaluación formativa —y especialmente la formadora— es una de las estrategias con mayor tamaño del efecto (effect size) en el aprendizaje, según los metaanálisis de Hattie (2009, 2023).

    c) Atención efectiva a la diversidad sin incrementar tu carga de trabajo
    Los andamiajes explícitos, la secuenciación clara en fases, los modelos para analizar antes de producir y los criterios de evaluación transparentes benefician especialmente al alumnado con mayores dificultades de aprendizaje, al alumnado con NEAE. El diseño bajo principios de Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) —proporcionar múltiples formas de representación, de expresión y de implicación— está intrínsecamente conectado con el modelo de REA estructurado en fases con andamiajes diferenciados. 

    d) Transferibilidad y sostenibilidad del cambio pedagógico: del trabajo aislado a la comunidad profesional
    Cuando diseñas situaciones de aprendizaje bajo un marco común (las 6 fases del REA), puedes compartir diseños con compañeros de tu materia o de otras materias, adaptar propuestas existentes a tu contexto, co-diseñar proyectos interdisciplinares e incluso construir repositorios departamentales de buenas prácticas. 

    e) Preparación para la IA en educación: de la amenaza a la oportunidad
    La integración de IA generativa en educación es una realidad imparable. Como docentes, tenemos tres opciones: ignorarla (lo que no modificará su uso por el alumnado), prohibirla (batalla perdida de antemano) o aprender a usarla de forma ética, crítica y funcional. En estas sesiones se optará por la tercera opción: usar IA como asistente inteligente en tu diseño didáctico, acelerando procesos de planificación, generando propuestas que luego adaptas críticamente y liberando tiempo para lo verdaderamente insustituible: la relación pedagógica con tu alumnado, la adaptación contextual fina, el feedback personalizado y la toma de decisiones didácticas fundamentadas. La IA puede generar borradores de actividades, criterios de evaluación o andamiajes; tú aportas el criterio experto, el conocimiento de tu alumnado concreto y la intencionalidad educativa.

    Finalmente, os sugiero, cuando tengáis oportunidad y si preferís ver un vídeo a leer alguno de sus libros, una atenta visualización del vídeo que aparece más abajo. En él, Neus Sanmartí, con claridad, explica en una hora algunos elementos básicos de la evaluación formadora. 

    4. Infografía

    Como ya sabéis un elemento básico del andamiaje, son las bases de orientación, es decir, representaciones visuales para expresar la planificación de las acciones. La infografía que aparece más abajo corresponde a la primera base de orientación de esta situación de aprendizaje como tarea global:

    Infografía que divide y articulas las diferentes fases y tareas de la situación
    Infografía de elaboración propia realizada con Gemini (2026). BO de la situación de aprendizaje (CC BY-NC-SA)

    Este diseño formativo ES en sí mismo el modelo que practicaréis: secuenciación en fases, trabajo con modelos expertos, andamiajes explícitos (bases de orientación, plantillas, prompts estructurados, guías de análisis, etc.), criterios de evaluación transparentes y reflexión metacognitiva continua.

    Esta coherencia metodológica —“practicar lo que se predica”— no es casual: se fundamenta en la teoría del aprendizaje situado y en los principios del modelado pedagógico. Al finalizar, no solo dispondréis del esbozo de una situación de aprendizaje diseñada, sino que habréis practicado desde dentro cómo funciona el modelo.  No se puede separar el aprendizaje sobre el diseño didáctico de una situación de aprendizaje de la experiencia directa de ese diseño como “aprendices”.

    ¡Bienvenidos a este meta-REA!  Aprenderéis a diseñar REAs diseñando un REA (el vuestro propio) mientras experimentáis las 6 fases del REA formativo que os proporciono.

    Creado con eXeLearning (Ventana nueva)