1. Activación de saberes previos
¿Es posible construir un edificio sin cimientos? Imposible, ¿verdad? Pues algo similar ocurre con el aprendizaje. Aprender no es simplemente acumular datos nuevos en nuestra memoria, sino relacionar ideas nuevas con las que ya conocemos. Los psicólogos llaman a esto “aprendizaje significativo”: cuando conectamos lo nuevo con lo ya aprendido, el conocimiento se consolida y se vuelve útil.
Por eso, antes de estudiar la narrativa y el teatro españoles desde 1940 hasta hoy, es preciso recordar conceptos fundamentales que ya has estudiado en cursos anteriores: conceptos sobre elementos narrativos y sobre elementos dramáticos y, además, sobre algunas tendencias literarias anteriores a 1940 que continúan después de esa fecha que has conocido en la situación de aprendizaje 4ª de este curso. Este proceso de recordar no es una pérdida de tiempo, sino la activación de conocimientos previos que van a ser la base sobre la que construirás tus nuevos aprendizajes.
Los cuestionarios que vas a realizar tienen una doble finalidad: por un lado, te permitirán identificar qué sabes ya sobre estas cuestiones y dónde necesitas dedicar más esfuerzo. Se trata, en definitiva, de hacer un diagnóstico del nivel de partida. Cuando identifiques áreas donde tus resultados son más débiles, tómalo como una señal para prestar especial atención a esos contenidos en las siguientes fases de la situación de aprendizaje.
A continuación, encontrarás un glosario con la información esencial sobre narraciones, elementos dramáticos y continuidades y rupturas literarias entre el periodo anterior a 1940 y el posterior. Este material te servirá para facilitar ese ejercicio de evocación y de recuperación de la memoria, así como de apoyo para completar los cuestionarios interactivos y, sobre todo, para establecer las conexiones necesarias entre lo que ya sabes y lo que vas a aprender.
Narraciones
| Elemento | Tipos / Definición | Características |
|---|---|---|
| Tipos de narradores | Primera persona | Personaje que participa en la historia (protagonista o testigo). Permite introspección. Ejemplo: Nada de Carmen Laforet. |
| Tercera persona omnisciente | Conoce pensamientos y sentimientos de todos los personajes. Visión completa de la historia. | |
| Tercera persona objetiva | Solo reproduce hechos observables (acciones, diálogos), como una cámara. Característico del realismo social. Ejemplo: El Jarama de Sánchez Ferlosio. | |
| Estructura del relato | Lineal o cronológica | Hechos narrados en orden temporal sucesivo, del principio al final. |
| Circular o cíclica | Comienza y termina en el mismo punto. | |
| Fragmentada o no lineal | Acontecimientos desordenados: saltos temporales, flashbacks, anticipaciones. Propia de la novela experimental de los años 60. | |
| Tipos de personajes | Protagonista | Personaje principal en torno al cual se desarrolla la acción. Puede ser individual o colectivo (ejemplo: La colmena de Cela, con 300 personajes). |
| Antagonista | Se opone al protagonista, para generar el conflicto central. | |
| Planos o tipos | Representan una sola característica, sin evolución psicológica. Predecibles y estereotipados. | |
| Redondos o complejos | Múltiples facetas psicológicas, contradicciones internas, capacidad de evolución. Impredecibles. | |
| Técnicas narrativas modernas | Monólogo interior | Reproducción del pensamiento del personaje tal como surge, sin ordenación lógica. Ejemplo: Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos. |
| Discurso indirecto libre | Mezcla de la voz del narrador con la del personaje. Se difuminan fronteras entre el narrador y el personaje que se desdobla en un tú que convierte en narrador. |
Elementos dramáticos
| Elemento | Definición |
|---|---|
| Actos | Grandes unidades de división (normalmente entre 1 y 5). Cada acto representa un momento significativo, separado por la bajada del telón. |
| Escenas | Subdivisiones dentro de los actos, marcadas por la entrada o salida de personajes. No requieren pausa en la representación. |
| Cuadros | Unidades determinadas por cambios de escenografía o espacio, sin que necesariamente cambien los personajes. |
| Clímax | Momento de máxima tensión dramática donde se concentra el conflicto principal y se decide el desenlace. |
| Anticlímax | Descenso brusco de la tensión después de un momento de expectativa elevada. Genera efectos de ironía o frustración. |
| Acotaciones | Indicaciones del autor sobre elementos no verbales: espacio escénico, vestuario, iluminación, movimientos, tonos de voz. Son fundamentales para entender la puesta en escena. Suelen aparecer en cursiva o entre paréntesis. |
| Diálogo | Conversación entre dos o más personajes. Es la forma principal de avance de la acción y caracterización en una obra teatral. |
| Monólogo | Discurso extenso de un personaje en soledad: revela su interioridad, conflictos o decisiones. |
| Aparte | Comentario breve que, por convención, solo escucha el público, no los demás personajes. Su finalidad suele ser comunicar pensamientos ocultos o ironizar. |
Continuidades y rupturas literarias (anterior a 1940 - posterior a 1940)
La Guerra Civil (1936-1939) y la dictadura franquista provocaron una ruptura profunda en la literatura española. El exilio masivo de intelectuales (Sender, Max Aub, Francisco Ayala, Rosa Chacel) y la férrea censura (especialmente en el teatro) obligaron a estrategias de enmascaramiento y simbolismos. Esto explica los “retrasos” en la recuperación de tendencias: lo que en Europa se desarrolló en los años 30-40, en España no pudo florecer hasta los años 60-70.
| Género | Tendencia anterior a 1940 | Continuidad posterior a 1940 | Impacto de la ruptura |
|---|---|---|---|
| NARRATIVA | Realismo y preocupaciones sociales (Baroja, Sender del 27: Imán, 1930). | Realismo social de los años 50 (enfoque en clases trabajadoras y marginales). | Retraso de décadas. Los autores de posguerra recuperan la tradición tras poder expresarse con relativa libertad. |
| Novela vanguardista del 27 (Jarnés, Rosa Chacel: técnicas fragmentarias y líricas). | Novela experimental, años 60-70 (Luis Martín-Santos, Juan Benet: fragmentación, monólogo interior). | El clima represivo imposibilitó la experimentación formal hasta los años 60 y estos novelistas apenas conocieron los ensayos vanguardistas del 27. | |
| Existencialismo (pensamiento europeo de entreguerras). | Narrativa existencial años 40 (angustia, búsqueda de sentido, incomunicación, muerte). | Desarrollo pleno en posguerra, aunque con limitaciones ideológicas impuestas por la censura. | |
| TEATRO | Teatro cómico con tendencias al absurdo (Arniches: “tragedia grotesca”, La señorita de Trevélez, 1916). | Teatro del absurdo (Mihura: Tres sombreros de copa, escrita 1932, estrenada 1952; Jardiel Poncela: Eloísa está debajo de un almendro, 1940). Después: teatro vanguardista, años 60-70 (Arrabal, Nieva). | La Guerra Civil interrumpió esta evolución. La censura dificultó enormemente los estrenos del teatro del absurdo. |
| Comedia burguesa benaventina (Benavente: conflictos de salón, lenguaje refinado, valores conservadores). | Teatro comercial de posguerra (años 40-50). | Continuidad adaptada e instrumentalizada por la ideología del régimen franquista. | |
| Teatro social y esperpento (Valle-Inclán: deformación grotesca de la realidad; Lorca: teatro poético y trágico). | Realismo teatral, años 50 (Buero Vallejo, Alfonso Sastre). Después: años 60 (Lauro Olmo). | Continuidad imposible: muchas obras prohibidas, autores reprimidos, solo en teatros de cámara y ensayo o en el exilio. |
Conclusión. Aunque existen continuidades temáticas y formales, la Guerra Civil y la dictadura provocaron una fractura traumática que interrumpió, retrasó y dificultó la evolución natural de la literatura española.